Jalen Brunson convirtió una jugada brillante en un momento inolvidable. Con un pase cruzado entre las piernas a 4.3 segundos del final, se creó el espacio necesario para lanzar el triple ganador, sellando la victoria de los New York Knicks por 116-113 sobre los Detroit Pistons en el Juego 6. Con el triunfo, los Knicks avanzaron a la segunda ronda de los playoffs de la NBA.
Después de encestar el tiro decisivo, Brunson le lanzó un beso a una multitud que lo había abucheado intensamente durante tres partidos en Detroit. Terminó la noche con 40 puntos, consolidando su reputación como uno de los jugadores más decisivos de la temporada.
“Mantengo la calma y confío en la confianza y la serenidad que me brindan mis compañeros de equipo”, dijo Brunson, quien recientemente fue nombrado Jugador Más Decisivo del Año en la NBA.
“Está en su mejor momento cuando más se le necesita, y lo ha hecho todo el año”, destacó el entrenador de los Knicks, Tom Thibodeau. “Eso es lo que lo hace especial”.
Detroit tuvo una última oportunidad para empatar el partido, pero Malik Beasley no pudo controlar un pase con apenas cuatro décimas de segundo por jugar. “Tuve la chance de empatarlo con un triple, y fallé. Estoy furioso”, declaró Beasley, quien anotó 20 puntos, incluidos 16 en un segundo cuarto explosivo.
Ahora, los Knicks, terceros en la Conferencia Este, se medirán ante los Boston Celtics, segundos preclasificados, en una serie que comenzará el lunes por la noche en el TD Garden. Será la primera vez que Nueva York alcanza las semifinales de conferencia desde el año 2000.
“Ellos son los campeones defensores, así que tendremos que estar en nuestro mejor nivel”, advirtió Thibodeau.
Mikal Bridges (25 puntos) y OG Anunoby (22) también fueron clave para los Knicks, que se mantuvieron firmes tras desperdiciar ventajas de 15 puntos en el segundo cuarto y 11 en el último. Brunson, como lo ha hecho todo el año, tomó el control en los momentos más tensos.
Cade Cunningham lideró a los Pistons con 23 puntos, ocho asistencias y siete rebotes, aunque tuvo una noche difícil desde el perímetro (0 de 8 en triples). Tim Hardaway Jr. tampoco tuvo su mejor partido, con apenas 7 puntos y 1 de 6 en lanzamientos de larga distancia.
Hardaway había puesto a Detroit al frente 112-105 con 2:35 restantes, pero Brunson respondió con cinco puntos seguidos. Luego, Cunningham falló una bandeja en el empate a 113, dejando la mesa servida para que Brunson firmara su obra maestra.
“Hicimos muchas cosas bien y nos dimos una oportunidad”, comentó el técnico de los Pistons, JB Bickerstaff. “Pero ellos hicieron una jugada más que nosotros”.
Pese a la eliminación, Detroit rompió una racha de años sin presencia en playoffs y dejó señales alentadoras tras una temporada de transformación. Sin embargo, con esta derrota, extendieron a 10 su seguidilla de partidos perdidos en casa en postemporada, un récord negativo en la historia de la NBA.
Durante toda la serie, Brunson fue blanco de insultos y abucheos cada vez que tocó el balón. El acoso llegó a tal punto que el propio Steve Kerr, entrenador de Golden State, salió públicamente a defenderlo tras el Juego 3.
Pero nada de eso pareció afectar al base de los Knicks.
“Su concentración es fantástica”, elogió Thibodeau. “No se distrae con nada fuera del juego. No le importa lo que diga la gente ni los aficionados. Solo está enfocado en ganar”.







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