La noche del lunes en Las Vegas fue testigo de uno de los momentos más comentados del año en la industria del entretenimiento. Jennifer López, ícono de la música y la moda, se robó todas las miradas durante la edición 2025 de los American Music Awards, donde no solo fungió como presentadora principal, sino también como protagonista de una polémica y vibrante actuación musical.
Desde el majestuoso escenario del Fontainebleau Las Vegas, la estrella de origen puertorriqueño abrió la gala con un dinámico popurrí que incluyó 23 temas de los artistas nominados. Sin embargo, fue un gesto durante su performance el que encendió las redes sociales: besó en la boca a dos de sus bailarines, un hombre y una mujer, en medio de la coreografía.
Las reacciones en línea no se hicieron esperar. Mientras algunos aplaudieron su audacia y dominio escénico, otros lo interpretaron como una provocación hacia su exesposo Ben Affleck. Medios como Daily Mail citaron a internautas que calificaron el momento como “exagerado” o un “intento desesperado de llamar la atención”.
Más allá del gesto, Jennifer López fue tema de conversación por su elección de vestuario. A sus 55 años, la cantante mostró gran seguridad al desfilar por el escenario con un enterizo azul de espalda descubierta, que también dejaba parcialmente visible su trasero, desatando comentarios en redes sobre su inconfundible estilo provocador.

En declaraciones previas al evento, ofrecidas a la revista InStyle, JLo adelantó que luciría al menos ocho cambios de vestuario a lo largo de la ceremonia, todos cuidadosamente seleccionados para representar distintas facetas de su imagen: “glamurosos, cool, chic, elegantes y sexys”.
La artista continúa consolidando su imagen como una figura dominante en el entretenimiento, capaz de generar conversación por su talento, presencia escénica y decisiones estilísticas. Sin duda, la “Diva del Bronx” sigue siendo una fuerza que no pasa desapercibida en la cultura pop actual.







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