Una nueva tragedia golpeó este domingo a la ciudad de Rafah, al sur de la Franja de Gaza, cuando un ataque con tanques del ejército israelí cerca de un centro de distribución de ayuda humanitaria dejó al menos 31 muertos y unos 150 heridos, según informaron autoridades sanitarias palestinas y testigos presenciales.

El hecho ocurrió en la madrugada, cuando miles de personas se habían congregado en las inmediaciones de un punto de reparto gestionado por la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), una organización respaldada por Estados Unidos. Según relató el periodista local Mohamed Ghareeb a la BBC, justo antes del amanecer aparecieron tanques israelíes que abrieron fuego contra la multitud.

Las escenas que siguieron fueron caóticas y dolorosas. Imágenes compartidas en redes sociales mostraban cuerpos tendidos en el suelo y heridos siendo transportados en carretas tiradas por burros hacia el hospital de campaña de la Cruz Roja en Al-Mawasi. Los equipos de rescate, según se reportó, no lograron acceder al lugar debido al control israelí en la zona, lo que obligó a los propios residentes a actuar por su cuenta.

En un primer momento, el ejército israelí declaró no tener conocimiento de si sus tropas habían causado víctimas cerca del centro de distribución de ayuda, y señaló que el asunto estaba siendo investigado. No obstante, horas después emitieron un nuevo comunicado en el que aseguraron haber eliminado a decenas de combatientes y destruido unos 100 objetivos de infraestructura de Hamás en la ciudad de Jan Yunis, situada a aproximadamente 10 kilómetros al norte del lugar del ataque. La conexión entre ambos hechos sigue sin aclararse.

Mientras tanto, la propia Fundación Humanitaria de Gaza negó que se hubiera producido un ataque cerca de sus instalaciones. En una declaración enviada a la BBC, afirmaron que la distribución de ayuda se desarrolló con normalidad y acusaron a Hamás de inventar los reportes del incidente con fines propagandísticos. “Toda la ayuda se distribuyó hoy sin incidentes”, señalaron. También calificaron de falsas las versiones que circulan sobre la tragedia.

Sin embargo, los reportes desde Gaza se multiplicaron con testimonios de residentes que presenciaron el tiroteo y el caos posterior. El hospital de campaña de la Cruz Roja reportó inicialmente 26 muertos y 150 heridos, pero horas más tarde el Ministerio de Salud de Gaza elevó la cifra de fallecidos a 31. Desde allí también se informó que muchos de los heridos estaban siendo trasladados al Hospital Nasser, en Jan Yunis, para recibir atención médica especializada.

El vocero de Defensa Civil en Gaza, Mahmud Bassal, declaró a la agencia AFP que el ataque fue perpetrado por vehículos militares israelíes contra una multitud de civiles, causando más de un centenar de heridos. Mientras tanto, desde la GHF insistieron en que Hamás está detrás de una campaña de desinformación y que la organización ha sido blanco de rumores sin fundamento.

El incidente ocurre en un contexto de creciente tensión y desesperación. El sábado, multitudes de civiles desesperados por la falta de alimentos se abalanzaron sobre los camiones de ayuda en diferentes puntos de Gaza, provocando escenas de caos que fueron registradas por el Programa Mundial de Alimentos. Desde su creación, la GHF ha estado distribuyendo raciones alimenticias bajo un plan impulsado por Israel y Estados Unidos, que busca asegurar la entrega directa de asistencia, acusando a Hamás de desviar recursos, algo que el grupo islamista niega.

Desde el inicio del programa a finales de mayo, ya se han registrado varios incidentes similares. El miércoles, cuatro personas murieron durante un tumulto en uno de los almacenes, y el martes una multitud fue atacada a tiros por soldados israelíes mientras esperaba recibir ayuda, dejando un saldo de un muerto y 48 heridos, según datos del Ministerio de Salud local.

Estos acontecimientos se dan en medio de las negociaciones para un posible alto el fuego. Hamás ha afirmado estar dispuesto a liberar a varios rehenes israelíes, vivos y fallecidos, a cambio de la excarcelación de un millar de prisioneros palestinos. También exige una tregua permanente, la retirada total de las fuerzas israelíes de Gaza y garantías para la entrada continua de ayuda humanitaria. Sin embargo, estas condiciones no están contempladas en el acuerdo que actualmente propone Estados Unidos.

Hasta la fecha, el Ministerio de Salud de Gaza estima que más de 54.000 personas han muerto en el enclave desde que comenzó la guerra el 7 de octubre de 2023, tras los ataques de Hamás contra Israel. El conflicto sigue sumando víctimas mientras la población civil, atrapada entre bandos enfrentados, enfrenta cada vez mayores dificultades para sobrevivir.

Deja un comentario

Tendencias