Desde su reciente lanzamiento, La viuda negra se ha posicionado como una de las películas más vistas en Netflix. Inspirada en el conocido caso del asesinato ocurrido en el barrio de Patraix (Valencia) en 2017, la cinta dirigida por Carlos Sedes ha generado mucho interés, especialmente por las diferencias entre la historia real y su representación en pantalla.

La trama gira en torno a María Jesús Moreno Cantó, apodada “Maje”, quien fue condenada por planear el asesinato de su esposo, Antonio Navarro, con la ayuda de su amante, Salvador Rodrigo Lapiedra. En el filme, Ivana Baquero da vida a Maje, Tristán Ulloa interpreta a Salva, y Carmen Machi encarna a la inspectora encargada de la investigación.

Aunque la película respeta fielmente muchos aspectos del caso —incluso detalles tan específicos como el cambio de estado en WhatsApp que Salva usó para informar a Maje del asesinato—, también introduce algunas modificaciones que vale la pena mencionar.

Por ejemplo, el personaje interpretado por Machi se llama Eva, pero está inspirado en Esther Maldonado, la agente de homicidios que dirigió la investigación real. Fue ella quien desde el inicio sospechó de la viuda y bautizó el caso como “Operación Viuda Negra”.

Otra pequeña diferencia se encuentra en el personaje de Salva. En la película es padre de un joven de 18 años, mientras que en la realidad tenía una hija de 20.

Un cambio más notable aparece en la actitud inicial de Maje. Según el expediente judicial, ella confesó al principio haber participado en la planificación del crimen, aunque luego trató de culpar únicamente a su amante. En cambio, en la ficción, su personaje niega cualquier implicación desde el primer interrogatorio.

Además, en la historia contada por Netflix, Salva descubre accidentalmente que Maje planeaba huir a Italia con otro hombre al revisar su ordenador. En la vida real, fue Maje quien utilizó el ordenador de Salva para comprar los billetes, lo cual fue una pieza clave para esclarecer sus intenciones.

Deja un comentario

Tendencias