Járkov sufre el bombardeo más intenso desde el inicio de la guerra; Kyiv asegura haber derribado más del 80% de los drones lanzados por Moscú
La segunda jornada de bombardeos rusos en represalia por la llamada Operación Telaraña dejó un saldo trágico en Ucrania. Al menos seis personas murieron y una veintena resultaron heridas en diferentes regiones del país, siendo la ciudad de Járkov el principal blanco de los ataques.
La ofensiva rusa fue lanzada durante la madrugada del sábado con una combinación de misiles y drones. Según el Estado Mayor ucraniano, nueve misiles y 206 drones fueron desplegados por Moscú, aunque más del 80% de los vehículos no tripulados fueron interceptados antes de alcanzar sus objetivos.
A pesar de esos esfuerzos defensivos, Járkov fue duramente golpeada. Su alcalde, Igor Terehkov, describió lo ocurrido como el peor ataque desde que comenzó la invasión rusa en febrero de 2022. Durante la tarde, dos bombas guiadas impactaron en el centro de la ciudad, causando la muerte de al menos una persona e hiriendo a varias más.
Entre los heridos se encuentran un bebé de pocos meses y una niña de 14 años, según confirmó el propio Terehkov, quien también advirtió que el número de víctimas podría aumentar, ya que los equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros.
Testimonios del horror
La brutalidad de los bombardeos quedó reflejada en los relatos de los habitantes. “Cuando oímos el zumbido de los drones justo sobre nuestra casa, corrimos con nuestro perro y nuestros gatos al pasillo. Apenas 20 segundos después, explotó todo”, contó Aliona Lukianova, vecina de uno de los edificios alcanzados.
Al menos 18 bloques de apartamentos y 13 viviendas particulares resultaron afectados, en una ciudad que, cabe recordar, estuvo brevemente bajo control ruso al inicio de la guerra.
Ataques también en Jersón y territorio ruso
La violencia no se limitó a Járkov. En la ciudad de Jersón, un matrimonio murió tras un nuevo ataque con drones rusos. Paralelamente, Ucrania también lanzó drones explosivos hacia territorio ruso, específicamente en la provincia de Bélgorod, donde tres personas resultaron heridas, según informó el gobernador Vyacheslav Gladkov.
Drones ucranianos también fueron detectados sobre las regiones de Bryansk, Kaluga, Smolensk y Moscú, aunque según el Ministerio de Defensa ruso, todos fueron interceptados.
Kyiv derriba un avión ruso Su-35
En medio de esta ola de ataques, Ucrania asegura haber anotado un nuevo golpe a la aviación rusa. Según las fuerzas aéreas ucranianas, este sábado lograron derribar un caza ruso Su-35 en la región fronteriza de Kursk. Aunque Moscú no ha confirmado oficialmente la pérdida, canales de Telegram asociados a la fuerza aérea rusa dieron por hecho el derribo y afirmaron que el piloto fue rescatado con vida.
El Su-35, una de las aeronaves más avanzadas de Rusia, es clave en operaciones de bombardeo y patrullaje aéreo.
Antecedentes y tensiones diplomáticas
Los bombardeos rusos comenzaron tras el ataque ucraniano del 1 de junio, conocido como Operación Telaraña, en el que Kyiv atacó al menos cuatro bases militares rusas, algunas tan lejanas como Siberia y el Ártico. Se trata de una de las operaciones más osadas por parte de Ucrania en lo que va del conflicto.
Como respuesta inicial, Rusia había lanzado más de 400 drones y decenas de misiles en la madrugada del viernes, matando a tres personas e hiriendo a 50.
En paralelo a los combates, aumentan también las tensiones diplomáticas. Moscú acusó a Ucrania de posponer indefinidamente un intercambio de prisioneros pactado en Estambul. Kyiv, por su parte, respondió que no se había acordado ninguna fecha concreta y calificó la declaración rusa como una maniobra propagandística.







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