Una ola de violencia con posibles motivaciones políticas sacudió este sábado al estado de Minnesota, tras el asesinato de la presidenta de la Cámara de Representantes estatal, Melissa Hortman, y su esposo, Mark, dentro de su vivienda en Brooklyn Park, cerca de Minneapolis.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, calificó el hecho como “un asesinato motivado políticamente” y lo describió como “una tragedia atroz que enluta a todo el país”.
Hortman, de 55 años y militante del Partido Demócrata, era una figura destacada en la política local. Su muerte se produjo el mismo día en que otro legislador demócrata, el senador estatal John Hoffman, de 60 años, fue herido en un ataque similar dentro de su casa en la localidad de Champlin. Su esposa, Yvette, también resultó herida. Ambos fueron sometidos a cirugía y se encuentran en estado reservado, aunque el gobernador se mostró “cautelosamente optimista” respecto a su recuperación.
El atacante se hizo pasar por policía
Según las autoridades, el presunto autor de los ataques es Vance Luther Boelter, un hombre blanco de 57 años que habría utilizado una placa falsa y un uniforme para ingresar a las viviendas de los legisladores. El jefe de la policía de Brooklyn Park, Mark Bruley, indicó que el sospechoso intercambió disparos con agentes en las inmediaciones del hogar de Hoffman.
La policía estatal, el FBI, el equipo SWAT y otras agencias están colaborando en una intensa operación de búsqueda para dar con el atacante.
Un nuevo caso de violencia política en EE.UU.
Este ataque se suma a una preocupante lista de episodios de violencia política en el país. Expertos advierten que estos hechos, antes aislados, se están volviendo cada vez más frecuentes. En los últimos años se han registrado incidentes como el incendio intencional en la casa del gobernador de Pensilvania, el ataque contra el esposo de Nancy Pelosi y el intento de asesinato de Donald Trump durante su campaña electoral.
Aunque las máximas figuras políticas del país cuentan con amplias medidas de seguridad, muchos legisladores estatales y locales enfrentan sus funciones con poca o ninguna protección, lo que los deja vulnerables.
Reacción del gobierno federal
El presidente Donald Trump condenó enérgicamente los hechos a través de sus redes sociales. “Este tipo de violencia no tiene cabida en nuestro país. He sido informado de lo ocurrido y ya el FBI y la fiscal general Pam Bondi están trabajando para llevar a los responsables ante la justicia”, expresó.
Trump agregó: “Esta violencia tan horrible no será tolerada en Estados Unidos. ¡Que Dios bendiga a la gran gente de Minnesota, un lugar verdaderamente maravilloso!”.







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