Una noche marcada por el estruendo de explosiones y el vuelo incesante de drones sacudió este lunes la región de Kyiv, en Ucrania. Al menos nueve personas perdieron la vida y decenas resultaron heridas luego de un masivo ataque aéreo lanzado por Rusia, informó el ministro del Interior ucraniano, Ihor Klymenko.

Los proyectiles impactaron áreas residenciales, instalaciones deportivas y centros médicos. Seis de las víctimas fallecieron dentro de un rascacielos en la capital, según detalló el alcalde de Kyiv, Vitali Klitschko. Además, las autoridades militares confirmaron que al menos 33 personas resultaron heridas.

En total, fueron 352 drones y 16 misiles los que arremetieron contra el territorio ucraniano durante el último ataque, siendo Kyiv el principal blanco, de acuerdo con la fuerza aérea del país.

Mientras la ciudad intentaba reponerse del bombardeo, el presidente Volodymyr Zelensky aterrizaba en Londres para reunirse con el primer ministro británico, Keir Starmer, y discutir el respaldo militar del Reino Unido ante la creciente ofensiva rusa.

Las escenas tras el ataque fueron devastadoras. Valeriy Mankuta, un residente de 33 años, relató cómo logró sobrevivir al derrumbe parcial de su edificio tras ser alcanzado por un misil: “Me desperté entre los escombros. Tenía ladrillos encima, algo en la boca. Fue un infierno”, contó a Reuters. En tanto, Natalia Marshavska, otra vecina, describió cómo la onda expansiva de una explosión la lanzó por la habitación, destrozando ventanas y dejando su hogar hecho añicos.

Los drones y misiles, muchos de ellos diseñados para evadir los sistemas de defensa aérea, han sido una táctica recurrente de Moscú en las últimas semanas. Kyiv, como otras ciudades ucranianas, ha tenido que volver a activar su red de refugios subterráneos. Durante la madrugada del lunes, miles de personas se resguardaron en estaciones de metro y sótanos mientras la ciudad era sacudida por las detonaciones.

Las autoridades compartieron imágenes de residentes evacuando edificios en llamas, algunos de los cuales colapsaron parcialmente. Un hospital en Bila Tserkva, en las afueras de la capital, también fue atacado, dejando al menos una víctima mortal.

En el sur del país, la región de Odesa también sufrió un ataque que dejó dos muertos y varios heridos. El presidente Zelensky denunció que una escuela fue completamente destruida en esa ofensiva. “No es casualidad: los militares rusos saben perfectamente lo que están atacando”, escribió en X.

En un mensaje en Kyiv, el comandante en jefe ucraniano, Oleksandr Syrski, aseguró que su país responderá con fuerza: “No podemos quedarnos inmóviles. Eso solo significaría más pérdidas humanas y territoriales”.

Estos nuevos ataques llegan apenas días después de otra ofensiva sobre Kyiv, considerada una de las más letales desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022, con un saldo de 28 muertos y más de 100 heridos.

En el plano diplomático, la guerra sigue en punto muerto. Las últimas negociaciones entre ambas partes, centradas únicamente en intercambios de prisioneros y cadáveres, concluyeron hace casi tres semanas sin avances significativos. No hay nuevas conversaciones previstas.

Zelensky tenía agendada una reunión con el expresidente estadounidense Donald Trump durante la pasada cumbre del G7, pero el encuentro fue cancelado tras la abrupta salida de Trump debido a la escalada del conflicto en Medio Oriente. El líder ucraniano ahora participará en una cena oficial en el marco de la cumbre de la OTAN en los Países Bajos, prevista para este martes.

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