El 25 de junio de 2009 el mundo se detuvo: Michael Jackson, ícono irrepetible de la cultura popular, falleció a los 50 años tras un paro cardiorrespiratorio en su residencia de Los Ángeles. Han pasado 16 años desde aquella noticia que conmocionó al planeta, y aún hoy su sombra, su música y su influencia siguen tan presentes como en su época dorada.

Desde Manila hasta Río de Janeiro, pasando por Nueva York y El Cairo, millones de fanáticos conmemoran la fecha con homenajes, flashmobs, documentales y tributos que reviven su arte. Porque más que un cantante o bailarín, Jackson fue una fuerza transformadora que revolucionó la música, la danza, la moda y la narrativa audiovisual.

Con el histórico álbum Thriller (1982), aún el más vendido de todos los tiempos con más de 66 millones de copias, Jackson redefinió el concepto de superestrella. Discos posteriores como Bad, Dangerous y HIStory confirmaron que lo suyo no fue un golpe de suerte, sino el resultado de una combinación única de talento vocal, creatividad sin límites y presencia escénica magnética.

Jackson no solo llevó el videoclip a nuevas alturas con producciones como Smooth Criminal, Black or White y Remember the Time, también desafió estructuras raciales en la industria, convirtiéndose en el primer artista negro en tener rotación constante en MTV. Su influencia es reconocida por artistas de distintas generaciones y estilos, como Beyoncé, Bruno Mars, The Weeknd y Justin Timberlake.

Ganador de 13 premios Grammy, con más de 400 millones de discos vendidos y múltiples récords, también dejó huella como filántropo, donando millones de dólares y creando la fundación Heal the World para apoyar causas humanitarias.

Pero el nombre de Michael Jackson también arrastra controversias. Las acusaciones de abuso sexual marcaron sus últimos años y resurgieron con fuerza tras el estreno del documental Leaving Neverland en 2019. Aunque estas denuncias siguen dividiendo la opinión pública, millones de seguidores alrededor del mundo prefieren enfocarse en el artista, en su legado cultural, y en el impacto positivo que tuvo en sus vidas.

A 16 años de su partida, Michael Jackson continúa siendo una figura compleja, admirada, discutida y profundamente influyente. Para sus fans, sigue siendo eterno. Porque mientras suene Billie Jean en una pista de baile o alguien practique el moonwalk frente al espejo, el Rey del Pop jamás desaparecerá del todo.

Deja un comentario

Tendencias