Un nuevo acuerdo internacional podría marcar un antes y un después en la lucha contra la malaria. La farmacéutica británica GSK y la empresa india Bharat Biotech han sellado un pacto que permitirá producir la primera vacuna autorizada contra esta enfermedad a gran escala y a un precio inferior a los cinco dólares por dosis.
La vacuna, conocida como Mosquirix (RTS,S), fue la primera en ser aprobada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para prevenir la malaria en menores de edad. En ensayos piloto, logró reducir en un 13 % la mortalidad general infantil en regiones de alta transmisión, según datos del organismo internacional.
El acuerdo incluye la transferencia total de tecnología de GSK a Bharat Biotech, un proceso que se espera finalizar en 2028. Esta colaboración cuenta con el respaldo de Gavi, la Alianza de Vacunas, y tiene como objetivo asegurar que la inmunización sea accesible para los países más afectados por esta enfermedad.
Desde 2021, Bharat Biotech ha invertido más de 200 millones de dólares en ampliar su infraestructura y adoptar los procesos necesarios para la producción del fármaco. Esto posiciona a India como el principal centro de fabricación de las dos vacunas contra la malaria recomendadas por la OMS: la RTS,S y la R21/Matrix-M, esta última desarrollada por la Universidad de Oxford y fabricada por el Serum Institute of India.
Además de ampliar el acceso, este paso consolida aún más el rol de India como un actor clave en la producción global de medicamentos y vacunas, a pesar de las controversias recientes sobre la calidad de algunos de sus productos.
La transición será gradual, pero con su culminación prevista en menos de tres años, se espera que el nuevo sistema de producción pueda responder mejor a la demanda en las zonas más afectadas por la malaria, especialmente en África subsahariana y otras regiones endémicas.







Deja un comentario