La escasez de agua en varias zonas del área metropolitana de Puerto Rico llegó a un punto crítico. Este miércoles, la gobernadora Jenniffer González declaró el estado de emergencia debido a los problemas en la infraestructura de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) y ordenó la activación de la Guardia Nacional para apoyar las labores de respuesta.
La decisión surge luego de que una avería en la tubería de la toma de aguas crudas de la represa Carraízo dejara sin servicio a miles de residentes desde hace cinco días. Ante el creciente malestar ciudadano, el gobierno busca agilizar las reparaciones y garantizar el acceso al agua potable.
Medidas inmediatas
La Orden Ejecutiva 2025-44 otorga a la AAA la autoridad para identificar y sumar a esta emergencia cualquier otra región o infraestructura que requiera intervención urgente. Todos los proyectos deberán ejecutarse con prioridad, bajo estrictos controles ambientales y salvaguardando la salud pública.
Además, la Guardia Nacional apoyará con personal, equipos y logística para la transportación y distribución de agua en los municipios más afectados.
Puntos de abastecimiento
Como parte del plan de contingencia, la AAA habilitó varios “oasis” de suministro de agua potable en San Juan, Carolina, Trujillo Alto y Canóvanas, mientras se trabaja en la reparación de la tubería averiada.
El gobierno espera que estas acciones alivien, al menos de manera temporal, el impacto de una crisis que ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura hídrica del país.






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