En una señal de posibles avances diplomáticos, el presidente ruso Vladimir Putin sostuvo este miércoles en Moscú un encuentro de casi tres horas con Steve Witkoff, el emisario del mandatario estadounidense Donald Trump, en el marco de las tensiones por la ofensiva rusa en Ucrania.
La reunión, calificada como “muy útil y constructiva” por el Kremlin, se produce apenas días antes de que venza el ultimátum lanzado por Trump, quien dio a Rusia un plazo de diez días para detener sus operaciones militares en territorio ucraniano o enfrentar nuevas sanciones.
Según informó la agencia oficial Tass, Witkoff fue recibido en su llegada a Moscú por Kirill Dmitriev, representante especial del presidente ruso. Las imágenes difundidas por la presidencia mostraron a Putin y Witkoff saludándose con sonrisas en una sala decorada con gran pompa.
El asesor diplomático del Kremlin, Yuri Ushakov, comentó tras la reunión que Moscú había enviado “algunas señales” sobre su disposición a discutir el conflicto. Sin embargo, no se ofrecieron detalles concretos sobre posibles avances.
Witkoff, cercano colaborador de Trump para asuntos de paz internacional, ha visitado Moscú en ocasiones anteriores sin éxito para frenar la campaña militar rusa. Esta vez, llega en medio de un clima particularmente tenso entre Washington y Moscú, luego de que Trump ordenara desplegar dos submarinos nucleares tras declaraciones beligerantes del expresidente ruso Dmitri Medvédev.
Desde Ucrania, el presidente Volodímir Zelenski pidió a EE. UU., la Unión Europea y el G7 aumentar la presión sobre el Kremlin. “Rusia solo se detendrá si siente que el mundo está unido contra su agresión”, dijo.
Trump, que asumió su segundo mandato en enero con la promesa de detener la guerra en cuestión de días, ha manifestado creciente frustración con Putin. A la prensa, funcionarios estadounidenses señalaron que el objetivo de Witkoff es claro: “Alcanzar un acuerdo que evite más muertes”.
Rusia, por su parte, desestimó el ultimátum y calificó de “ilegítimas” las amenazas de nuevas sanciones.
La guerra continúa mientras se busca la diplomacia
Mientras se desarrollan los esfuerzos diplomáticos, los combates no han cesado. Las autoridades ucranianas informaron la muerte de al menos dos civiles y más de una decena de heridos tras bombardeos rusos en la región de Zaporiyia. Simultáneamente, el Ministerio de Defensa ruso aseguró haber interceptado 51 drones ucranianos durante la misma noche.
Según un balance de la AFP con datos de Kiev, julio fue el mes con mayor número de drones rusos lanzados desde el inicio de la invasión en 2022: 6,297 en total.
En apoyo a Ucrania, Suecia, Dinamarca y Noruega anunciaron el martes una compra conjunta de armamento estadounidense por valor de 500 millones de dólares. El paquete incluye sistemas de defensa aérea, misiles antitanque y repuestos. “La seguridad de Ucrania también es nuestra”, afirmó el ministro de Defensa sueco, Pal Jonson.
En paralelo, EE. UU. y la OTAN trabajan en una iniciativa liderada por el secretario general Mark Rutte para reforzar el apoyo militar a Kiev, mediante compras conjuntas de equipos como los sistemas Patriot.
Putin insiste en que está dispuesto a negociar, pero mantiene exigencias que Kiev considera inaceptables: la cesión de cinco regiones, entre ellas Crimea, el cese total del suministro de armas por parte de Occidente y la renuncia definitiva de Ucrania a ingresar a la OTAN.






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