Desde que Donald Trump volvió a la Casa Blanca en enero, el gobernador de California, Gavin Newsom, ha emergido como una de las voces más fuertes de la oposición demócrata. “Vamos a combatir el fuego con fuego”, dijo recientemente, dejando claro que está dispuesto a usar las mismas tácticas que su adversario político.
Newsom, que ya suena como posible candidato presidencial para 2028, ha asumido un rol combativo mientras otros líderes demócratas guardan silencio. En las últimas semanas, ha contraatacado los movimientos republicanos, como la controvertida redistribución de distritos electorales en Texas, conocida como gerrymandering, promovida por Trump para asegurar cinco escaños adicionales en el Congreso.
En respuesta, Newsom lanzó su propio rediseño de los mapas en California para fortalecer la representación demócrata. A diferencia de Texas, su propuesta será votada por los ciudadanos en un referéndum previsto para el 4 de noviembre. “Vamos a dejar que el pueblo decida”, afirmó en conferencia de prensa.
Guerra abierta entre California y Washington
El pulso entre Newsom y Trump se intensificó desde que el presidente ordenó desplegar la Guardia Nacional en Los Ángeles para sofocar protestas por las redadas migratorias. Desde entonces, el gobernador ha elevado el tono, usando una estrategia de comunicación cada vez más parecida a la del propio Trump: mensajes directos en redes sociales, frases en mayúsculas, y hasta apodos burlones. Por ejemplo, su equipo llama a Trump “TACO”, acrónimo de Trump Always Chickens Out (“Trump siempre se acobarda”).
Estas tácticas le han ganado popularidad y exposición nacional. En redes, algunos mensajes superan los cinco millones de visualizaciones, y las encuestas reflejan una creciente aprobación a su liderazgo.
¿Un ensayo para 2028?
Newsom no ha ocultado su interés por competir por la presidencia. En la carrera interna demócrata rumbo a 2028, ya se ubica como el segundo preferido de los votantes, solo por detrás de Kamala Harris. Y aunque su plan de redistribuir los distritos en California aún debe pasar por el voto popular, el movimiento ya ha reforzado su perfil político.
Incluso el expresidente Barack Obama respaldó públicamente su estrategia, elogiando su “enfoque inteligente” frente a lo que calificó como manipulación del sistema por parte de Texas.
Analistas coinciden en que, gane o pierda el referéndum, Newsom ya ha logrado posicionarse como el principal contrapeso a Trump. “La gente quiere ver pelea, no pasividad”, explicó el estratega republicano Mike Madrid. “Y Newsom está mostrando que no solo está listo para luchar, sino para liderar esa lucha”.






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