El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este martes que enviará tropas de la Guardia Nacional a Chicago, ciudad gobernada por demócratas, en respuesta al aumento de la violencia armada que, según él, ha convertido a la ciudad en un “infierno”. Durante su declaración a la prensa, Trump también sugirió que podría enviar soldados a Baltimore, otra ciudad con administración demócrata.
“Vamos a entrar”, aseguró el mandatario republicano, defendiendo su decisión como una obligación ante las estadísticas de criminalidad de Chicago: 20 personas asesinadas y 75 heridas por disparos en las últimas dos semanas y media. Trump insistió en que la medida no tiene fines políticos, sino que busca proteger a la ciudadanía.
El presidente, que ya había desplegado tropas en Washington y Los Ángeles, no precisó la fecha exacta en que las fuerzas llegarán a Chicago. Sin embargo, sus declaraciones han provocado un fuerte rechazo por parte del gobernador JB Pritzker y del alcalde Brandon Johnson, quienes calificaron el plan como una “invasión” militar y una maniobra política. “Nada de esto se trata de combatir la delincuencia”, afirmó Pritzker, señalando que Trump busca generar espectáculo y desviar la atención de su propia gestión.
Trump también se pronunció en su red social Truth Social, asegurando que resolverá la violencia en Chicago “rápido, como lo hizo en DC”, y calificó a la ciudad como “la peor y más peligrosa del mundo”. En su publicación, agregó en mayúsculas: “¡CHICAGO ES LA CAPITAL MUNDIAL DEL ASESINATO!”.
El despliegue de tropas federales para apoyar funciones policiales ha sido impugnado judicialmente. El juez Charles Breyer, del Tribunal de Distrito de San Francisco, dictaminó que el uso de la Guardia Nacional y marines con fines de seguridad interna viola la ley federal, aunque la orden no entrará en vigor hasta el 12 de septiembre, dejando abierta la posibilidad de revisión por la Corte Suprema.
Mientras tanto, residentes y manifestantes de Chicago se preparan ante la eventual llegada de soldados, con protestas bajo lemas como “Los trabajadores primero que los multimillonarios” y mensajes contundentes del alcalde: “¡Ninguna fuerza federal en Chicago! ¡Ninguna fuerza militarizada en Chicago!”.






Deja un comentario