En medio de la expectativa por un despliegue federal en Chicago, líderes religiosos han comenzado a levantar la voz desde los púlpitos. El reverendo Marshall Hatch, de la Iglesia Bautista Misionera New Mount Pilgrim, instó a sus feligreses a mantener la calma, portar siempre sus documentos y no perder contacto con sus familias, mientras la ciudad se prepara para una eventual represión en materia migratoria.
“Necesitan decirle a la gente dónde están, para que no desaparezcan. No vamos a ceder ni a rendirnos ante el autoritarismo”, expresó durante el servicio dominical, llamando a la resistencia pacífica en un vecindario históricamente golpeado por la violencia y la falta de recursos.
Las declaraciones llegan luego de que el expresidente Donald Trump anunciara su intención de enviar fuerzas federales —e incluso a la Guardia Nacional— para reforzar la aplicación de leyes migratorias y combatir el crimen en bastiones demócratas como Chicago. Aunque los detalles sobre el operativo aún son escasos, su administración ya ha adelantado que se apoyará en bases militares cercanas y centros de procesamiento migratorio para una operación de al menos 45 días.
La posibilidad de una militarización ha encendido las alarmas, especialmente en comunidades afroamericanas y latinas que desconfían de la policía. Algunos fieles, como Lester Burks, veterano del Ejército de 74 años, manifestaron su rechazo: “No quiero soldados aquí. Ellos están entrenados para combatir”.
Desde otras iglesias de la ciudad, los pastores recordaron a los inmigrantes sus derechos frente a agentes de inmigración y les pidieron estar preparados ante redadas o detenciones. La tensión también afectó las tradicionales celebraciones del Día de la Independencia de México en Chicago, que se vivieron con cautela y menos asistencia en zonas con alta presencia latina.
Para muchos líderes religiosos, la respuesta a la violencia y la inseguridad no está en la presencia militar, sino en más inversión social y comunitaria. “No pedimos soldados, pedimos recursos”, recalcó Hatch, subrayando que la falta de oportunidades está directamente ligada a los problemas que enfrenta la ciudad.






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