La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) de Colombia emitió este jueves una sentencia sin precedentes, al condenar a doce exmilitares por su responsabilidad en 135 asesinatos y desapariciones forzadas ocurridos entre 2002 y 2005 en los departamentos del Cesar y La Guajira. Los hechos están vinculados a la práctica de los llamados falsos positivos, en los que civiles fueron ejecutados y presentados como guerrilleros abatidos en combate.
Los sancionados, exintegrantes del Batallón La Popa, recibieron penas restaurativas de entre cinco y ocho años, que no incluyen prisión, sino el cumplimiento de proyectos en beneficio de las víctimas y sus comunidades. Las acciones incluyen construcción de memoriales, apoyo a obras de infraestructura comunitaria y colaboración con pueblos indígenas y afrodescendientes afectados por los crímenes.
La magistrada Ana Manuela Ochoa, al leer el fallo, subrayó que esta fue la primera sentencia contra miembros del Ejército bajo el sistema de justicia transicional surgido del acuerdo de paz de 2016. Todos los condenados admitieron su responsabilidad y colaboraron con la verdad, lo que permitió aplicar descuentos sobre la pena máxima de ocho años.
El tribunal reconoció que las víctimas —jóvenes entre 18 y 34 años, en su mayoría campesinos, indígenas y personas en condiciones de vulnerabilidad económica— fueron seleccionadas de forma discriminatoria. Las ejecuciones se dieron en un contexto sistemático de presión institucional por mostrar resultados militares, lo que derivó en recompensas como ascensos, condecoraciones o permisos para los responsables.
Este fallo se enmarca dentro del macrocaso 03, centrado en las ejecuciones ilegítimas presentadas como bajas en combate. Según datos de la JEP, al menos 6.402 personas fueron asesinadas bajo esta modalidad en Colombia entre 2002 y 2008.
El presidente de la JEP, Alejandro Ramelli, calificó los hechos como parte de un “entramado criminal” que deshumanizó a miles de víctimas. “Ninguna sociedad puede justificar ni negar crímenes de esta magnitud. Estamos reconstruyendo la verdad desde los cementerios del país”, afirmó.
Esta sentencia se suma a otra reciente del mismo tribunal, en la que se condenó a siete excomandantes de las FARC, incluido Rodrigo Londoño, a penas restaurativas por crímenes cometidos durante el conflicto armado.






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