El Gobierno italiano presentó su Documento de Planificación de las Finanzas Públicas (DPFP), en el que proyecta una reducción progresiva del déficit hasta el 2,8 % del PIB en 2026, seguido de un 2,6 % en 2027 y un 2,3 % en 2028. Para 2025, el Ejecutivo adelantó que el déficit se situará en un 3 %, cumpliendo por primera vez desde 2019 con el límite fijado por la Unión Europea.
“Confirmamos un enfoque firme y prudente que garantiza el cumplimiento de las nuevas reglas europeas, sin descuidar el apoyo al crecimiento económico y social de familias, trabajadores y empresas”, afirmó el ministro de Economía y Finanzas, Giancarlo Giorgetti.
El plan fiscal, que anticipa la futura Ley de Presupuestos, contempla además un incremento del gasto en defensa equivalente al 0,15 % del PIB en 2026, 0,3 % en 2027 y 0,5 % en 2028. Las previsiones de crecimiento del producto interno bruto se sitúan en 0,7 % para 2026, 0,8 % en 2027 y 0,9 % en 2028, aunque las autoridades aclararon que se trata de estimaciones conservadoras, condicionadas por la actual situación geopolítica.
Asimismo, el presupuesto para el trienio 2026-2028 financiará medidas equivalentes a un promedio de 0,7 puntos porcentuales del PIB, con recursos que provendrán de una combinación de ingresos fiscales por unos 16.000 millones de euros. Entre ellas, destacan la reorganización de la carga impositiva para aliviar a los asalariados, el fortalecimiento del sistema nacional de salud, incentivos a la inversión empresarial y políticas que favorezcan la natalidad y la conciliación familiar.






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