El Gobierno de los Países Bajos ha asumido el control parcial de Nexperia, una empresa clave en la producción de semiconductores, actualmente propiedad de la compañía china Wingtech Technology. La medida, anunciada este domingo, busca garantizar la disponibilidad de componentes electrónicos esenciales para sectores estratégicos como el automotriz en caso de emergencias.
La intervención se basa en la Ley de Disponibilidad de Bienes, invocada por el Ministerio de Economía neerlandés tras detectar “graves deficiencias de gobernanza” dentro de Nexperia. Aunque el gobierno aclaró que las operaciones diarias de la compañía no se verán afectadas, el ministro de Economía ahora podrá bloquear o revertir decisiones internas de la firma si estas amenazan los intereses nacionales o europeos.
“Nexperia forma parte de una cadena de suministro crucial para Europa”, afirmó el comunicado oficial, subrayando que se trata de una medida “altamente excepcional” motivada por preocupaciones de seguridad nacional y tecnológica.
La reacción desde China no tardó. Wingtech calificó la decisión como una “intervención excesiva” y acusó a Países Bajos de actuar con “sesgo geopolítico”. La empresa defendió su historial, asegurando que ha cumplido con todas las normativas en cada país donde opera. Nexperia, por su parte, reiteró su compromiso con las leyes internacionales y su cooperación con las autoridades europeas.
Este caso se suma a una creciente tendencia en Europa de restringir inversiones extranjeras en sectores estratégicos, especialmente en lo relacionado con tecnología, energía y comunicaciones, en un contexto global marcado por tensiones entre Occidente y China.






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