Este domingo, Bolivia vivirá un momento sin precedentes en su historia democrática: la ciudadanía regresará a las urnas para definir en segunda vuelta quién asumirá la presidencia y vicepresidencia del país. Por primera vez desde la implementación de este mecanismo en 2009, dos candidatos se disputarán el cargo en un balotaje que también representa un giro significativo tras dos décadas de gobiernos liderados por la izquierda.
Los aspirantes en contienda son el senador de centro Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), y el exmandatario conservador Jorge Quiroga, de la alianza Libre. Ambos fueron los más votados en las elecciones del pasado 17 de agosto, aunque ninguno logró superar el umbral necesario —más del 50 % de los votos válidos o al menos el 40 % con una ventaja de 10 puntos— para una victoria directa.
En esa primera vuelta, Paz obtuvo el 32,06 % de los votos, mientras que Quiroga alcanzó el 26,70 %. El próximo mandatario será definido por mayoría simple este 19 de octubre, conforme lo establece la Constitución vigente desde 2009.
El resultado de esta votación podría dar inicio a un nuevo ciclo político y económico. Ambos candidatos han planteado la necesidad de modificar el modelo económico vigente durante los últimos 20 años, caracterizado por la fuerte presencia del Estado y defendido por el Movimiento al Socialismo (MAS), cuyo líder actual es el presidente saliente Luis Arce.
Aunque las encuestas recientes favorecen a Quiroga, Paz ha cuestionado su fiabilidad, recordando que fue subestimado en la primera ronda y luego sorprendió con un resultado sólido. Los dos han prometido medidas inmediatas para aliviar la crisis económica: Quiroga propone recurrir a financiamiento externo, incluyendo al Fondo Monetario Internacional (FMI), mientras que Paz asegura tener garantizado el suministro de combustibles para enfrentar la escasez actual.
Durante los tres meses de campaña, el tono fue especialmente tenso, con acusaciones cruzadas y controversias protagonizadas por los candidatos a la vicepresidencia. Edman Lara, compañero de fórmula de Paz y exagente policial conocido por su actividad en TikTok, generó polémica por declaraciones agresivas, incluidas críticas al propio Quiroga y a los medios de comunicación. Por su parte, Juan Pablo Velasco, empresario tecnológico que acompaña a Quiroga, fue señalado por comentarios considerados racistas en antiguos tuits que salieron a la luz en septiembre.
Para esta jornada electoral se utilizará el mismo padrón de agosto, lo que implica la participación de más de 7,5 millones de ciudadanos dentro del país y otros 369 mil bolivianos residentes en 22 países. El voto es obligatorio, y quienes sufraguen recibirán un certificado necesario para realizar trámites oficiales durante los tres meses siguientes.
La jornada estará acompañada por observadores nacionales e internacionales, incluyendo misiones de la Unión Europea y de la Organización de Estados Americanos (OEA). Además, el Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (Sirepre) volverá a operar para brindar datos al cierre del proceso electoral.
Desde el jueves está en vigor el periodo de silencio electoral, mientras que desde el viernes rige el “auto de buen gobierno”, que restringe las reuniones masivas y prohíbe la venta de bebidas alcohólicas. El domingo también se limitará la circulación vehicular sin autorización oficial.






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