Después de años de discusión y mérito acumulado en el terreno, Jeff Kent finalmente obtuvo el reconocimiento que muchos consideraban inevitable: el exsegunda base fue elegido al Salón de la Fama del Béisbol por el Comité de Jugadores de la Era Contemporánea, siendo el único seleccionado en esta ocasión.
Kent recibió 14 de los 16 votos posibles, superando con holgura el mínimo requerido. Detrás de él quedaron Carlos Delgado con nueve votos, mientras que Dale Murphy y Don Mattingly sumaron seis cada uno. Otros nombres destacados como Barry Bonds, Roger Clemens, Gary Sheffield y Fernando Valenzuela no alcanzaron cinco votos.
Visiblemente emocionado, Kent confesó en MLB Network que no esperaba la noticia y agradeció la oportunidad, recordando la calidad de los candidatos que lo acompañaban.
El exjugador dejó una huella imborrable en la intermedia: conectó 377 jonrones, 351 de ellos como segunda base, cifra récord en la historia de la posición. Sus 1,518 impulsadas también lo colocan entre los bateadores más productivos que hayan defendido la segunda base, con ocho temporadas de 100 o más remolques.
Su carrera, iniciada en 1989 tras ser elegido por los Azulejos, abarcó 17 temporadas y varios equipos. Su explosión ofensiva llegó en San Francisco, donde formó un temible tándem con Barry Bonds y ganó el MVP de la Liga Nacional en el año 2000. Kent ha reconocido que un cambio de enfoque al bate, impulsado por el dirigente Dusty Baker, marcó un antes y un después en su producción.
A pesar de sus números, nunca superó el 46.5% en la votación de la BBWAA durante sus diez años en la boleta, situación que él atribuía a relaciones complicadas con algunos medios. El Comité de la Era finalmente corrigió el curso de su candidatura.
Cuando recibió la noticia, Kent pasaba el día en Texas entre familia y labores con ganado, completamente ajeno a lo que ocurriría. Entre risas, contó que tenía la ropa sucia y que el anuncio lo tomó por sorpresa.
Ahora, Kent se prepara para su entrada oficial al Salón de la Fama, programada para el 26 de julio de 2026, cuando su legado será consagrado en Cooperstown.







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